EL PUNTO DE PARTIDA
Pocos apartados y mucho detalle. Con tan poco, cualquier imprecisión se nota.
LO QUE CONSEGUIMOS
La web se apoyaba en lo más difícil de ejecutar: animaciones muy precisas, estructuras con mucho detalle y juegos de tipografía e imagen en los que unos píxeles de diferencia cambian el resultado. Construimos cada sección para que conserve su carácter en móvil y en escritorio, con la misma precisión en cada tamaño de pantalla. El resultado es una web muy reconocible hecha con muy pocos elementos.


En la portada, el vídeo y la animación se mezclan hasta que no se sabe dónde termina uno y empieza el otro. El ojo lo percibe como una sola pieza, y esa primera impresión presenta al estudio antes de que el visitante lea una palabra.




EL MOVIMIENTO
Ninguna animación es decorativa.
Ajustamos tiempos, recorridos y estados de cada animación para que acompañen la lectura en lugar de interrumpirla. Son pocas y cada una tiene un propósito: llevar la mirada hacia el trabajo del estudio, que es lo que tiene que verse.

¿Tu web está a la altura de tu trabajo? Cuéntanos qué tienes en mente y lo construimos con el cuidado que merece.